Octubre: la democracia bajo ataque

Actualizado: oct 13



Octubre de 2019, la democracia ecuatoriana estuvo bajo ataque. La democracia: sus instituciones, sus ciudadanos, los principios más elementales de convivencia en una sociedad. Parapetados en una protesta, en una reacción social frente a una dura decisión económica, coincidieron y se expresaron inconfesables intereses.


El precio de los combustibles no es asunto sencillo en el Ecuador ni en ningún lugar del mundo. En nuestro país tenemos una larga historia alrededor de este asunto; 40 años desde el boom petrolero. Hasta octubre de 2019, el subsidio general de combustibles, fue una extraña coincidencia para toda la dirigencia política ecuatoriana. “Sube la gasolina y sube todo” repiten como una especie de mantra los dirigentes de una izquierda tan antigua como el subsidio, los representantes de partidos supuestamente liberales, y junto a los ambientalistas más radicales.


Este mecanismo de subsidios generales representa una gran cantidad de recursos asignados de manera ineficiente, una distorsión de mercado que incentiva a miles de personas –sobre todo en las provincias fronterizas- a convertirse en contrabandistas, y la provisión de un insumo barato para la producción de cocaína. Es en todos esos términos que esta discusión pudo darse durante cuatro décadas, pero el tema es tan sensible que se convirtió en un asunto que quedaba fuera de debate. El gobierno del presidente Moreno lo asumió, como tantos otros debates y decisiones complejas. En diciembre del año 2018 se abandonó el subsidio de la gasolina súper (la de mayor calidad y habitualmente usada para transporte privado y autos de alta gama). Ya en ese camino y, puestos a elegir entre corregir una distorsión o profundizar los recortes, el Presidente optó por la primera.


Lo que vino luego fue caos y confusión, una protesta sobre subsidio a combustibles en la que sus acciones más importantes fueron ¿los saqueos y los secuestros? Extraña protesta. Sus líderes pasaron rápidamente del reclamo sobre el subsidio al llamado directo a la fuerza pública para desconocer al Presidente de la República. La infraestructura estratégica del Estado fue atacada; fuentes de distribución de agua potable, antenas, pozos petroleros inhabilitados; aeropuertos y carreteras bloqueados, un ataque sistemático, estratégico, a través de redes sociales; todo transmitido en vivo a través de Rusia Today.

La crisis se produjo y se superó en un contexto específico. En lo nacional, una fuerza política, poco democrática, dispuesta a cualquier cosa por la impunidad de sus líderes; una crisis económica agravada por la importante ola migratoria venezolana; y muchos años de sembrar una lógica de antagonismo y enfrentamiento entre los ecuatorianos. En lo regional, la disputa ideológica de fuerzas que llegaron o se instalaron bajo la bandera del progresismo y que aprovecharon una década de bonanza económica para perpetuarse en el poder, debilitar los controles democráticos y aplicar políticas populistas que resultaron insostenibles en el tiempo.


Este libro es un aporte a la memoria, una recopilación de datos, de sucesos, que sumados al paso del tiempo nos permiten ver con más claridad lo sucedido y los intereses que confluyeron durante estos violentos días de octubre. Tiene una perspectiva, el lugar desde el que la vivimos: el Ministerio de Gobierno. La cartera encargada de la seguridad y el orden público; la de la conducción política y de la gobernanza; la que estuvo encargada de mantener en pie la democracia.

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