Simón Espinosa: María Paula Romo es un gran soporte para la democracia

La Constitución de 2008 es la causa de todos nuestros males y la condición para el saqueo; la corrupción del dinero y de la mente ecuatoriana proviene de ella. Simón Espinosa, integrante de la Comisión Nacional Anticorrupción y editorialista del Diario El Comercio, habló con diario El Telégrafo sobre la democracia, el juicio a la ministra María Paula Romo, la institucionalidad, el regreso a la Constitución de 1998, la corrupción, las elecciones, los candidatos y el electorado.


Las manifestaciones de octubre desnudaron la democracia ecuatoriana: frágil, endeble y con problemas de gobernabilidad. ¿Qué dice usted?


Es flaca, endeble pero, a pesar de eso, el correísmo no pudo destrozar el Gobierno porque hubo una mujer fuerte que se llama María Paula Romo.


El papel de ella al frente del Ministerio de Gobierno tiene críticos en los partidos políticos y en otras organizaciones. ¿Qué opina sobre esto?


Siempre la he mirado con gran respeto y admiración. Fue alumna de mi esposa en la Universidad San Francisco y ella me decía que era una estudiante brillante, con claridad, orden de ideas, buena visión. Desde que está en el Ministerio de Gobierno he apoyado su gestión con tuits. María Paula Romo es un gran soporte para la democracia, la estabilidad de un Gobierno como el del señor presidente Moreno, que por distintas causas siempre ha estado en la cuerda floja, pero ella no ha dejado que caiga y lo ha rescatado. Estoy convencido de que la mujer es superior al hombre en muchísimas cosas, en primer lugar por una razón fisiológica porque el cerebro de la mujer tiene un cuerpo calloso mucho más ancho entre los dos hemisferios cerebrales y por lo tanto puede usar los dos a la vez: el de la inteligencia y el de la intuición. En cambio, el cerebro de los hombres tiene un cuerpo calloso delgado en el que predomina de ordinario la razón y mucho menos la intuición. Así que el cerebro de la Ministra debe ser tan ancho como la envidia de muchos asambleístas.


¿Por qué se intentó derrumbar la institucionalidad del país?


Es un fenómeno que viene desde el Foro Social de Sao Paulo. Después de la caída del Muro de Berlín en 1989, de la caída de la Unión Soviética y la pérdida de poder de Cuba, empezaron a tratar otras estrategias para que triunfe el socialismo, como desestabilizar gobiernos, provocar el caos, sembrar la anarquía, dar pie a la entrada de las mafias de las drogas y el crimen organizado en la política de América Latina. Eso hicieron a través de las constituciones, la primera fue con Venezuela y la segunda con Ecuador. La Constitución de 2008 es la causa de todos nuestros males y la condición para el saqueo; la corrupción del dinero y de la mente ecuatoriana proviene de ella. Estamos luchando porque se vuelva a la Carta Política del 98 con algunas enmiendas. Por ejemplo, tal vez un país federal que se requiere en este tiempo, no habría temor de incluir la plurinacionalidad de los indígenas, aunque ese término está mal entendido por ellos, ya son nuestra Cataluña, nuestro País Vasco.


¿Quiénes están empeñados en cambiar la Constitución de 2008?


Es un grupo de jurisconsultos de más alta categoría y de ciudadanos. Todos tenemos el denominador común de amar a Ecuador, estamos convencidos de que es un país privilegiado y es necesario sacarle adelante. Tenemos muy claro que no nos ata el candado del artículo 444 porque en las transitorias dice que vale para las nuevas constituciones; recordemos que la de 2008 iba a durar 300 años. También ese artículo dice que se escribió en Montecristi y se aprobó en referéndum popular; si no había ese referéndum no existía esa Constitución. Por lo tanto, primero la Carta Política de 1998 no es nueva y no sería aplicable el artículo 444, entonces puede ser puesta a referéndum constitucional por el presidente de la República. El pueblo también tiene esa posibilidad, pero pasando por la Corte Constitucional y reuniendo la mitad más uno de las firmas. Sí logramos convencer al presidente Moreno, él puede cambiar esa Constitución.  Estoy seguro de que, a pesar de todo después 50 años y cuando hayan cesado las envidias por pequeñeces, le considerarán un gran presidente por lo que hizo con el señor Correa. E incluso con su calidad de persona con discapacidad llevó adelante al país en una época muy dura.


¿Cómo recibió el país el Primer Mandatario?


En cero, eso ya es para asustar a un García Moreno o a un Alfaro. Pero aquí se cumple la maravillosa paradoja de la Biblia que la fuerza reside en la debilidad. El presidente Moreno recibió un país totalmente corrupto y tiene la suerte providencial de nombrar a dos personas brillantes: a María Paula Romo para el Ministerio de Gobierno; y al discutido Richard Martínez para el Ministerio de Economía y Finanzas, aunque ya renunció. El exministro era un modelo en cuanto a que no anduvo con aspavientos y fue serio con el país. Él negoció un acuerdo con el FMI en las mejores condiciones, ese multilateral no es la panacea universal, pero ha cambiado a una actitud más inteligente y comprensiva de los pueblos en crisis. Una de las muletillas de la izquierda era contra el FMI, pero ¿qué ofrece en concreto? No en eslóganes, no en palabrería, suponemos que la izquierda obrera tiene planes. La supuesta izquierda de Correa nos dejó arruinados, en Venezuela hundió el país, en Argentina es como el tango, no puede ya distinguir el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando su retorno hacia el gran país que fue.


¿Si tenemos 17 binomios presidenciales, 283 organizaciones, es una dispersión que atenta contra la democracia?


Esa dispersión atenta contra la democracia porque divide y vencerás. Pero, en las actuales circunstancias, atenta más contra ella porque el CNE es calamitoso por su división, calamitoso porque una integrante es del socialismo; la señora Acero es una correísta a muerte, a ella sí debían seguirle un juicio político por no respetar a la ciudadanía, no cumplir con su deber constitucional de informar porque nunca ha dado una entrevista.


¿Qué privilegio tiene?


Tenemos un caso patológico y terrible, el de Correa. Decirle prontuariado es verdad y las autoridades se están equivocando, debían hacer todo lo posible con Bélgica y convencer a la Interpol de que este señor tiene una sentencia ejecutoriada. Esta no es por una persecución política, es por un juicio sumamente serio y objetivo. Debían traerlo para que pague su pena en este caso y luego habría que abrir otros 14 juicios más por lo que hizo. Este señor, con el dinero que se llevó, está influyendo con sus troles en la gente sencilla, que no está acostumbrada a meditar, reflexionar y olvida pronto el pasado ¿Cómo es posible que vayamos a elegir al señor Arauz? Él dice que hará una Asamblea Constituyente, pese a que no puede hacerlo. Eso nos convertirá en una Venezuela y completará la obra de destrucción de su líder, y que este Consejo lo vaya a aprobar es inconcebible. Allí volvemos a María Paula Romo, ¿quiénes deberían ser juzgados políticamente? Todos los integrantes del Consejo Electoral.


¿Por qué el electorado apoya a un candidato de un sentenciado a ocho años por el caso de corrupción Sobornos 2012-2016?


Una de las características esenciales de la democracia es que el poder reside en el pueblo y con razón le llamamos soberano. Pero eso no quita que esté sujeto a las circunstancias de la historia. Hay pueblos que todavía no han llegado al uso de razón política, olvidan, no tienen memoria. Creo que el pueblo ecuatoriano todavía no está preparado para usar el poder de su voto con razón, sensatez, prudencia, justicia, fortaleza y templanza. No es solo Ecuador, la historia nos muestra los fracasos en las democracias por el pueblo que ha elegido. No ha habido una pedagogía profunda y adaptada a la mentalidad de un país mestizo como este.


Fuente: El Telégrafo - Nota Original: LINK

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